Para los lectores

lui



elle


suicidio vol. 1


vives en este mundo y nadie ve a través de la niebla vives en este mundo anestesia incluida de por sí de por ti ya eres hombre hoy olvida la insurrección y juega juega juzga usa el photoshop y haz un par de cosas importantes hombre de hoy ayer es la muerte que precede a todos los poemas ayer es por tanto lo mejor de tu vida

Los espejos de Brooklyn



(Blanco)


Subyúdice la bruma,
pero no la danza
de los rascacielos.

Desde aquí contemplo
cómo marcha el fénix,
mientras duermes.


(Blanco)



No molas

L'absurdité confine à l'indécence.

Charles Perrault

*

Si no tienes una columna pasados los veinte, no molas. Luna Miguel ya tiene una columna, Laura Rosal ya tiene una columna, yo ya tengo una columna. ¿No bebe la ciudad de tus palabras, fuente de belleza y de dolor? ¿No sales a la calle cada semana con los brazos pintados de versos? ¿De verdad no se habla a voces de lo controvertido que eres? Lo sentimos, pero si no tienes una columna: no molas.

Nosotros fornicamos con perros –Eisenstein, Buñuel, Miyazaki–, con gatos –Stravinsky, Garneau, Coltrane–, con pájaros –Pizarnik, Woolf, Kafka– y con toda una fauna selecta: animales domesticados en un vicio desmesurado, desbordado. No importa nuestro sexo, en absoluto, pues todos compartimos un orgasmo que va más allá del cuerpo. El hombre-mujer, la mujer-hombre, el hombre-animal y la mujer-agua. Especímenes idénticos porque, como decía Valéry, «lo que no se parece a nada no existe». Fin de la historia.

A nuestra generación podéis ponerla de corrompida –que no corrupta– para arriba. Somos una panda de coprófagos alcohólicos atascados en el sinsentido del hecho. No es nada nuevo. Siempre es igual. Pero nosotros molamos. Verbigracia, un poema inédito: involución.

«La cuna del antropocentrismo / es tan vacua como la cuna / de todo hombre, al nacer. Al crecer, diseñamos y cincelamos / hasta alcanzar el antropomorfismo / de las cosas, de las posas. Pero solo es al morir cuando uno, / de vuelta a la tierra o al viento, / ceja en su empeño por reproducirse». Bah.

Si no tienes una columna pasados los veinte, no molas. Luna Miguel ya tiene una columna, Laura Rosal ya tiene una columna, yo ya tengo una columna. ¿Jamás ves lo bello en lo no-bello? ¿Ni al revés? ¿No lo plasmas cual anciano decrépito que ha nacido otra vez? ¿No entiendes aún que es todo paja y sangre? Lo sentimos, pero si no tienes una columna: no molas.

Y lo más importante es molar.

Epitafio

Abre los ojos

Cayetano Ferrández

*

CUAL Saturno hipnotizado
devoras la progenie propia,
pero no la ajena.

No importa la numismática,
pues la cara y la cruz siempre
se dan la espalda.

Ni el dinero ni la suerte
van a devolverte el tiempo
que le robaste a la sangre.