Una ausencia de bosques, biombos y entrecejos
yerra por los tejados de las casas antiguas.
El aire pulimenta su prisma sobre el mar
y el horizonte sube como un gran acueducto.
Federico García Lorca
La persistencia de la memoria
Salvador Dalí
espejismos superiores enarbolando aguas susurrantes
porque si gimen se despiertan las esfinges de ojos de arenisca
cuánto jolgorio sumido en el mutis por el custodio inalterable
cuánto grano irónicamente lejano al detestado bulbo inferior
soles en los primos de tres y puntas de lanza en los demás
“yo no creo nada hasta después” aseguraba el guion de aranda
después de qué antes de qué le pregunto a la efigie del dolor
pero no alcanzo la respuesta con mis uñas desnacaradas
esta atracción es un vórtice vertical vertebrado con vértigos
me monto y me sujeto a la complicidad que me ofrecerán
las riberas sinceras de tus ingles siempre a contraluz
siempre a contracorriente